Eric Hágsater, ingeniero químico, empresario, científico y filántropo mexicano, ha dedicado gran parte de su vida a desentrañar los secretos de las orquídeas de América Latina.
A sus 80 años, suma más de mil especies descritas y descubiertas, una trayectoria que lo ha consolidado como una autoridad internacional en el estudio de estas plantas, particularmente del género Epidendrum.
Aunque desde joven se abrió paso en el sector farmacéutico, donde inició su carrera a los 14 años en la empresa CHINOIN hasta llegar a la presidencia, su verdadera pasión nació mucho antes.
Eric Hágsater también mantiene una activa labor filantrópica.
Cuando era niño, durante sus visitas familiares a Cuernavaca, recorría barrancas acompañado de su perro para recolectar orquídeas, una afición que con el tiempo se transformó en vocación científica.
El punto de inflexión llegó en 1971, durante un viaje a Mérida junto a su abuelo.
Tras una llanta ponchada en el camino, encontró una orquídea cubierta de hormigas y decidió iniciar una colección con enfoque taxonómico. “Ahí fue donde invertí en serio en la colección”, recuerda.
Posteriormente fundó la Asociación Mexicana de Orquídeas y participó en la publicación de obras especializadas como Las orquídeas de México.
Eric Hágsater: ciencia, empresa y pasión por la naturaleza
Su trabajo le ha valido reconocimientos como el Premio al Mérito Ecológico y el nombramiento como investigador asociado por la Universidad de Harvard. Incluso, una especie mexicana lleva su nombre: Epidendrum hagsateri.
Para Hágsater, la investigación científica también es una herramienta de conservación.
Advierte que el cambio climático amenaza numerosas especies y subraya la necesidad de documentar la biodiversidad antes de que desaparezca.
Además, mantiene una activa labor filantrópica impulsando becas educativas para contribuir al desarrollo de México.
