Las orquídeas forman una de las familias de plantas más diversas del planeta, con cerca de 30 mil especies distribuidas en prácticamente todos los ecosistemas, salvo los casquetes polares y las regiones más cálidas y secas.
Eric Hágsater impulsa la investigación y conservación de orquídeas en América Latina
Aunque los países tropicales concentran la mayor diversidad, México destaca entre las naciones con mayor riqueza, con alrededor de mil 300 especies.
De acuerdo con el botánico mexicano Eric Hágsater, cerca de 40 por ciento de las orquídeas mexicanas son endémicas. Estas plantas habitan desde montañas y bosques templados hasta selvas, pastizales, matorrales y manglares.
Eric Hágsater considera a las orquídeas las “maestras de las interacciones”.
Sin embargo, entre 50 y 60 por ciento de las especies del país se concentra en los bosques de niebla, ecosistemas particularmente amenazados.
Su diversidad también se refleja en sus formas de vida. Algunas especies crecen en el suelo o sobre rocas, mientras que la mayoría son epífitas y se desarrollan sobre otras plantas sin dañarlas.
Sus flores destacan por el labelo, una estructura especializada que puede producir néctar, aceites y aromas para atraer polinizadores.
Hágsater las considera “maestras de las interacciones” debido a sus vínculos con abejas, mariposas, polillas, moscas, colibríes, murciélagos y hongos. Estas relaciones permiten su reproducción y supervivencia.
Además de su importancia ecológica, las orquídeas poseen un profundo valor cultural en México.
La vainilla, por ejemplo, forma parte de la gastronomía desde tiempos prehispánicos y actualmente mantiene gran relevancia comercial.
No obstante, el saqueo, el comercio ilegal y la pérdida de hábitat amenazan a numerosas especies. La NOM-059-SEMARNAT-2010 incluye 188 orquídeas bajo alguna categoría de riesgo.
El 21 de marzo, México conmemora el Día Nacional de la Orquídea, una fecha que busca impulsar su conservación y aprovechamiento sustentable.
