Eric Hágsater comenzó su carrera profesional dentro de la industria farmacéutica trabajando para la empresa CHINOIN.
Aunque se volvió presidente de ésta, su verdadera vocación se encontraba en otro lado.
A los nueve años, Eric empezó su relación con el gran amor de su vida: las orquídeas.
Este cariño nació cuando viajaba con su familia a Cuernavaca y durante caminatas que hacía recolectaba orquídeas. Sin embargo, su pasión tomó un giro más profesional y serio hasta su juventud.
Él cuenta que durante un viaje con su abuelo a Mérida, se les poncho la llanta y que cuando se bajaron del coche para arreglarla, se percató de una orquídea que estaba en el camino y decidió recolectarla. Así, tomó la decisión de comenzar a recolectarlas desde un enfoque taxonómico.
Eric Hágsater ha sido reconocido con diversos reconocimientos nacionales e internacionales.
En 1969, fundó la Asociación Mexicana de Orquídeas (AMO) para poder seguir estudiando esta flor y poder promover su conservación.
Sus conocimientos los ha plantado en diversos libros y artículos científicos, tales como el libro «Las orquídeas de México«.
Su esfuerzo ha florecido a través de diversos reconocimientos nacionales e internacionales, tales como el premio al Mérito Ecológico que recibió en 2009 otorgado por la entonces Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y cuando fue nombrado investigación asociado por la Universidad de Harvard.
Además, la especie de orquídea mexicana en la que está especializado lleva su nombre: Epidendrum Hagsateri.
Para él, el proceso que conlleva el conocimiento y descubrimiento de una nueva especie representa toda una aventura.
En su trabajo como científico, él también le da prioridad a la labor de preservar la biodiversidad en México y América Latina.
